sábado, 15 de octubre de 2011

Cómo dos almas fugaces de guerra.



Tu y yo, dejamos que nuestras almas suturaran nuestros recuerdos, recuerdos plasmados en cristales de sueños infinitos, infinitas caricias rebosantes de pasión, de pasión sin medida.
Somos más que hablantes, somos más que habitantes, tu y yo somos las palabras de aquel libro que yace olvidado de los ojos del ciego. Instantes de cortejo fueron los que nos preservaron por un tiempo, y como siempre, el tiempo ha ganado esta, la batalla espiritual entre tu y yo.
Ambos somos el espejo del otro, nuestro corazón siempre late al mismo tiempo, y laten al ritmo de este danzón que bailan nuestras miradas al vernos. Y aunque con besos suavices mi ser, la cobardía es lo único que se interpone en nuestro destino, ese destino que ocultamos al salir el sol, y que revelamos cuando la luna posa para sus amantes.
Nos divertimos escondiendo la verdad en la penumbra, nos negamos a aceptar nuestra verdad, aunque sepamos que somos los eslabones de nuestro amor. 
Sabemos que nuestro amor puede cruzar las trincheras de esta guerra sin medida, somos parte de distintos bandos, pero tenemos una cosa en común. Somos soldados, soldados que lucharán por su amor, pese la distancia, el frío, el calor, hambre, pese al más poderoso adversario, tu y yo luchamos, hombro con hombro, unidos cómo un solo corazón que no puede ser dividido.
La luna tiene imperfecciones en su cuerpo, ella lo sabe, y no deja de ser hermosa. Ella ha sido fuente de inspiración, desde que el primer humano tocó con la planta de los pies esta tierra, y miró al cielo. Y así cómo la luna, tu eres la inspiración para este amante que quiere escribirte más que una metáfora.
Quiero ser brisa de otoño refrescando tu rostro al estar agotada, y ese insecto que aparata las piedras de tu camino para que no tropieces. 
Tantas cosas que este simple bufón de palacio quiere hacer por ti, pequeña doncella. Y el único problema es la escasees de valentía, intentaré blandir mi espada para protegerte, aunque la muerte se lleve mi alma en el intento, y el viento se lleve mi último suspiro.
Tú, mi aliento de vida, te inhalo, te siento dentro de mi, bombeando energía a mi corazón. Somos parte de una misma batalla entre amoríos, estamos en una misma tripulación donde ambos somos los capitanes. Hechizas el mar con tu mirar, estremeces mi cuerpo con tu voz, constelaciones enteras se postran a tus pies, rogándote que pelees esta batalla al lado del hombre que está jugando a la "ruleta rusa" al atreverse a escribir esto. Tenemos muchos años de vida y seguimos siendo adolescentes del corazón. Tú que estás al otro lado de la vía de este tren que está apunto de partir y dividirnos, sígueme, que esta vez no nos subiremos a un tren, es una estrella fugaz capaz conceder deseos, y mi deseo...
Mi deseo, eres tú.
Estamos sobre esta estrella fugaz, ¿Cual es tu deseo? Por que ahora, ambos somos parte de un mismo viaje, en donde la rosa de los vientos no existe y el tiempo es lento, pero sobre todo, somos parte de una misma guerra.


Maximiliano Vélez.

martes, 26 de abril de 2011

¿Tu te cambiarías?

He pensado mucho en que si mi alma pudiera
salir de mi cuerpo cuando yo quiera y meterse en algún otro cuerpo a voluntad, si pudiera elegir el lugar, la hora, la fecha y la persona para adentrarme en ella.
¿Que persona escogería?
Al principio pensé en escoger a algún personaje famoso para sentir reconocimiento.
Después pensé en escoger a alguna persona millonaria para comprar lo que yo quisiera.
Pensé también en mudarme al cuerpo de una Mujer para saber que se siente ser mujer.
También me imaginé que sería meterme al cuerpo de un hombre muy guapo, para ver que era estar rodeado de mujeres.
O mudarme al cuerpo de una persona de algún siglo anterior para ver como era en ese entonces la vida como la conocemos.
Pensé también en cambiarme al cuerpo de un ave, para experimentar un vuelo natural…

Pero después de analizar todo esto pensé:
¿Para que quiero ser un personaje famoso si no te dejan vivir en paz todos los fans siguiéndote a todos lados?
¿Para que ser algún millonario si temes salir a las calles libremente por que piensas que te van a asaltar, si vives en la inseguridad?
¿Para que mudarme al cuerpo de una mujer, si nunca lograría ser como una de ellas, ni podría hacer lo que ellas hacen?
¿Para que meterme al cuerpo de un hombre guapo si en realidad nunca lo seré?
O ¿Para que ser alguna persona del pasado si no puedo vivir el presente?
¿Para que ser un ave y ver los diferentes paisajes desde el aire, si los depredadores están tras de ti?

Pensé en todo esto y en compartirlo con ustedes, y llegué a la conclusión de que lo mejor es vivir en tu propio cuerpo, vivir tu propia vida, alcanzar logros por ti mismo, vivir en tu presente y experimentar los diferentes paisajes tu mismo.

NUNCA trates de ser alguien más, se tu mismo.

miércoles, 13 de abril de 2011

¡No Corras!... No pasa nada.

¡No Corras!... No pasa nada.
(Esto lo escribí hace ya algún Tiempo, espero te guste.)

Es de noche, vas caminando, nadie a tu alrededor, los autos pasan, las aves regresan a su nido, las calles se tornan solitarias, solo se ve el reflejo de los postes de luz sobre el asfalto, percibes una mirada, comienzas a pensar que no estás solo, vuelves tu vista hacia atrás, no ves a nadie, sigues caminando y sientes que alguien va tras de ti, aceleras el paso, y sientes que lo aceleran contigo, sientes miedo de voltear a ver si hay alguien, te metes entre las calles buscando la forma de eludir eso que te persigue, no lo logras, el miedo aumenta, sientes frío, comienzas a sudar, corres, te sientes como en un laberinto, pasas por el mismo lugar muchas veces, entras a un callejón, no hay salida, repliegas tu espalda contra la pared, sientes miedo, vez al piso y notas que solo es tu sombra, La que siempre te acompaña.


Hay veces en las que sentimos temor, miedo de estar solos, sentimos que alguien nos observa, NO TENGAS MIEDO, si, alguien te observa, sabes quien es, pero nunca lo has visto.
Maximiliano Vélez.